†
Los ángeles parecían hombres, y ya hemos visto anteriormente como los ángeles son espirituales, no carnales.
Si yo tengo un hijo, éste tendrá un cuerpo igual al mío, en el sentido, de que tendrá orejas y piernas. Si Dios tiene un Hijo éste será como el Padre, y si el Padre es Espíritu, el Hijo será Espíritu.
Aunque las analogías no siempre son ciertas, yo me inclino a pensar que Jesucristo tiene un cuerpo espiritual capaz de organizar la materia a su voluntad.
 ¿Pero esto tiene algo que ver con la reencarnación? En principio no. Pero si cabe pensar, en la posibilidad de que un espíritu “venga” a una carne recién engendrada, como podríamos deducir de las palabras de Salomón:“Yo era un muchacho de buen natural, dotado de un alma buena, o más bien, siendo bueno, vine a un cuerpo sin tara;” (Sab 8:19-20).
El problema del cuerpo como parte del yo, implica también al Templo, donde habita el Espíritu de Dios, ¿pero se puede destruir el Templo?
...