2.- En línea con la Iglesia.

Después de la muerte, en el juicio particular9 , el que tenga que ir a una purificación, tendrá que aprender, y pagar por las consecuencias de su pecado.

Mt 5:26 (o Lc 12:59) “Yo te aseguro: no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo.”

Parece indicar, que no se trata de un castigo eterno.

     Sería posible que este ser, que está en el purgatorio, pudiera ser yo mismo, y las circunstancias en las que estoy viviendo, sean la consecuencia de una vida anterior. ¿Por qué no podría ser? Estaría viviendo en el purgatorio. (Antes del juicio final).
     Desde el punto de vista educativo, no se me ocurre un contexto mejor, para la purificación, que una vida tal como la vivimos ahora, cada uno con sus correspondientes circunstancias, sus tareas, su libertad.


9 Ver catecismo 1021-22 EL JUICIO PARTICULAR.

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