†
Este planteamiento y el de la reencarnación en general, tienen un problema importante que hay que abordar, tiene que ver con la última parte de nuestro Credo: La Resurrección de la carne, o, la Resurrección de los muertos.
La Carne:
Este apartado es uno de los más complicados de este ensayo, y no es de extrañar si atendemos a la expresión, citada en el catecismo (art.11: 996), de San Agustín: "En ningún punto la fe cristiana encuentra más contradicción que en la resurrección de la carne".
Lo primero que me parece oportuno indicar, es que la resurrección de los muertos, entiende a ésta, desde la perspectiva material, es decir, que lo que resucita no sólo es el alma, sino también su cuerpo, este cuerpo, ya no será carne, materia, corruptible, sino que será espiritual, incorruptible.Flp 3:21 “el cual transfigurará este miserable cuerpo nuestro en un cuerpo glorioso como el suyo, en virtud del poder que tiene de someter a sí todas las cosas.”
y