1) La idea de múltiples oportunidades, para corregir errores, y completar tareas de otras vidas, le daría al hombre la posibilidad de tener las riendas de su propio destino. Era necesario que los errores fuesen resueltos, en una sola vida, de tal manera, que los poderes religiosos pudieran ejercer su poder moral, amenazando con el fuego del infierno y con la condenación eterna.
    2) Constantino aspiraba a mantener y consolidar el Imperio Romano y para ello era necesario mantener un credo único, y en su época, se daban algunas coincidencias religiosas importantes, a saber:
    En el imperio convivían varias religiones: la del “Sol Invictus”, que profesaba Constantino, y la de Mitra, que convivía con algunos cultos solares de origen oriental, ambas tenían al sol como su cúspide, con una iniciación esotérica, celebraciones con pan y vino, mantenían la idea de la inmortalidad del alma, su festividad, el 25 de diciembre, la resurrección de los muertos, y un futuro juicio, con su correspondiente salvación o condenación eterna.
    Al mismo tiempo en pugna con estas religiones “mistéricas”, se encontraba el cristianismo, que no hacía más que crecer, a pesar de continuas persecuciones y de rivalidades, especialmente con los gnósticos, y sin olvidar al judaísmo, nos encontramos, que en la época, el monoteísmo se imponía.

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