Jn 6: 10-14 10) Dijo Jesús: «Haced que se recueste la gente.» Había en el lugar mucha hierba. Se recostaron, pues, los hombres en número de unos 5.000. (11) Tomó entonces Jesús los panes y, después de dar gracias, los repartió entre los que estaban recostados y lo mismo los peces, todo lo que quisieron.(12) Cuando se saciaron, dice a sus discípulos: «Recoged los trozos sobrantes para que nada se pierda.»(13) Los recogieron, pues, y llenaron doce canastos con los trozos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido. (14) Al ver la gente la señal que había realizado, decía: «Este es verdaderamente el profeta que iba a venir al mundo.»

     Igual que hace la Iglesia hoy, que hace un signo, todavía mayor, dando el Pan que baja del Cielo, el Espíritu Santo, a los que están cerca (millones), y sobra, todos los días, en todas las Eucaristías.

Jn 14:12 En verdad, en verdad os digo: el que crea en mí, hará él también las obras que yo hago, y hará mayores aún, porque yo voy al Padre.

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