Lc 16:18 «Todo el que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio; y el que se casa con una repudiada por su marido, comete adulterio.

Lc 16:19-31 Había un hombre rico que se vestía de púrpura y lino finísimo y cada día hacía espléndidos banquetes. (20) A su puerta, cubierto de llagas, yacía un pobre llamado Lázaro, (21) que ansiaba saciarse con lo que caía de la mesa del rico; y hasta los perros iban a lamer sus llagas. (22) El pobre murió y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. El rico también murió y fue sepultado. (23) En la morada de los muertos, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro junto a él. (24) Entonces exclamó: "Padre Abraham, ten piedad de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en el agua y refresque mi lengua, porque estas llamas me atormentan". (25) "Hijo mío, respondió Abraham, recuerda que has recibido tus bienes en vida y Lázaro, en cambio, recibió males; ahora él encuentra aquí su consuelo, y tú, el tormento. (26) Además, entre ustedes y nosotros se abre un gran abismo. De manera que los que quieren pasar de aquí hasta allí no pueden hacerlo, y tampoco se puede pasar de allí hasta aquí". (27) El rico contestó: "Te ruego entonces, padre, que envíes a Lázaro a la

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