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Quisiera puntualizar, que en mi vida, con la ayuda del Espíritu Santo he decidido que lo único que importa es el Amor (1º Cor 13:1-13), y que las orientaciones para llevarlo a la práctica se encuentran en el Shema1. Por otro lado estoy muy agradecido a la Iglesia, mi Madre, que me ha enseñado todas estas cosas.
Yo creo que Dios en su sabiduría, es dueño de hacer lo que le venga en gana, y si Él ha querido hacer un lugar, un estado o lo que quiera que sea, en donde creaturas, no puedan gozar de Él, por algo será. A fin de cuentas, Dios decide y estará bien.
El es Dios no yo, así que si el Padre ha dispuesto el infierno, yo no tengo nada que objetar.
 Ahora bien, esta idea no me impide buscar alternativas lógicas y razonadas que permitan hacer una interpretación diferente, a la que ha mantenido la Iglesia durante muchos años, y también en estos momentos. Además, la Iglesia ha tenido aportaciones importantes que han hecho cambiar su perspectiva, me refiero por ejemplo, a las aportaciones de San Agustín, en relación con el pecado original, a su cambio de postura en relación a Galileo, al uso de las armas por los ejércitos papales, a la obligatoriedad de las Eucaristías en latín, a la adopción en los colegios religiosos y en
1 Mc 12:29-31 Jesús respondió: "El primero es: Escucha, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor; (30) y tú amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma, con todo tu espíritu y con todas tus fuerzas. (31) El segundo es: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento más grande que estos".