Así pues, Dios es el Alfarero, y Él hace las vasijas como quiere, y si alguna se estropea la vuelve a hacer como le parece mejor.
Para aclarar un poco lo que quiero decir, vamos a ver una cita de Eclesiástico (Sirácida) en dos versiones:

Si 33:13
(Jerusalén) Como la arcilla del alfarero está en su mano, - y todos sus caminos en su voluntad -, así los hombres en la mano de su Hacedor, que a cada uno da según su juicio.

(Pueblo de Dios) Como está la arcilla en las manos del alfarero, que dispone de ella según su voluntad, así están los hombres en las manos de su Creador, y él les retribuirá según su decisión.

     Como se puede ver la palabra juicio, o la palabra retribuirá, hacen referencia, a una conducta que se ha producido anteriormente “dará según su juicio” y “retribuirá según su decisión”. Es decir, se ha producido un juicio, que condiciona la retribución de los hombres.
     Quizás el Señor remodeló, remodela, o remodelará a Judas, en una vida posterior, a la vivida en compañía de Jesús.

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